El maravilloso Milford Sound y sus malditas sandflies

Uno de los lugares que más ganas teníamos de explorar en estas latitudes de la Tierra, era el archiconocido Fiordland National Park y Milford Sound. Prometía ser un lugar salvaje, lleno de fauna y con infinitas rutas por sus bosques. Pero nada más llegar, volvimos a encontrarnos con el mismo problema que en el lago Tekapo: prohibido el freedom camping en toda la zona, así que nos tocó pagar para acampar. Por suerte hay muchos campamentos del DOC y aunque nos pareciera una estafa pagar 26$ por acampar nuestra Rocket en un trozo de tierra desnivelada con lavabos apestosos, nos consolaba pensar que al menos el dinero iría a una buena causa. Nos habíamos reservado 5 días para explorar la zona. Comenzamos en Te Anau, un pueblo con un bonito lago donde la gente va en kayak, hace picnic (si no llueve…) o incluso los más atrevidos se bañan. En pueblo en sí no tiene nada, su principal atracción es el lago.

Te Anau
El atardecer en Te Anau, es de postal
Te Anau
Cisnes y plataformas para que se bañen los más atrevidos

Después tomamos la famosa carretera SH94, que según los neozelandeses, es la carretera más bonita del mundo, y fuimos haciendo paradas a lo largo del camino.

Carretera SH94
La carretera SH94, es bonita porqué sí

Escoger el trekking que quieres hacer no es tarea fácil, ya que hay infinidad de rutas para todos los niveles. Nosotros finalmente nos decantamos por trekkings de sencillos a moderados: el Lake Gunn Nature Walk, el Lake Marian Track y el Key Summit Track que comienza haciendo un tramo del Roteburn Track. En todos hay unas vistas impresionantes, pero es que los paisajes aquí, son impresionantes los mires desde donde los mires. Para nosotros sin duda, el que más nos sorprendió fue el Lake Marian Track. Es un trekking que comienza al lado de unas cascadas y después se adentra en un bosque prehistórico, para finalmente llegar al lago rodeado por montañas imponentes. Lástima que al llegar nos cayera un chaparrón que no nos dejara disfrutar ni de las vistas ni de los bocatas, y tuvimos que salir corriendo para no acabar empapados.

Lake Gunn Nature Walk
En el bosque del Lake Gunn Nature Walk, encuentras árboles gigantes
Lake Gunn
El Lake Gunn, visto desde uno de los muchos miradores que te encuentras por la SH94
Lake Marian Track
Puente colgante en Lake Marian Track. El comienzo del track es fácil, después se complica…
Lake Marian
Llegar al Lake Marian, tiene premio.
Key Summit
Las vistas desde Key Summit son impresionantes, aunque lo que impresiona más es ver subir a terrícolas con chanclas…
Key Summit
Más vistas desde Key Summit

 Pero Milford también tiene su lado oscuro. Está plagado de sandflies, unos pequeños bichitos voladores que a simple vista parecen inofensivos, pero que pueden acabar desquiciándote y amargándote la existencia. Su picadura (bueno, más bien mordedura, porqué lo que hacen es morderte) es insoportable, y tarda tanto en curar que semanas después aún te recuerda que estuviste en Milford. Así que, a pesar de las maravillosas vistas, muchos días teníamos que desayunar y comer encerrados en nuestra camper para no ser devorados por las malditas sandflies. Otro de los alicientes de venir hasta Fiordland, era poder disfrutar de un regalo que los maravillosos amiguetes de Albert y Silvia les habían hecho antes de partir: una excursión en Kayak por los fiordos al lado de focas y delfines. Así que el último día que íbamos a pasar en Milford, nos levantamos temprano –¡muy temprano, tempranísimo, ya que la excursión empezaba a las 6:30!- y nos dirigimos al punto de encuentro. Pero nada más llegar nos informaron que habían cancelado la excursión debido a los fuertes vientos… Pero como no queríamos marcharnos de allí sin hacer una visita a los fiordos, decidimos embarcarnos en un crucero, regalo cortesía de las compañeras de trabajo de la terrícola Sílvia (¡hay que ver qué amiguetes más majos que tienen estos terrícolas!). Sin duda fue otra experiencia alucinante más que añadir a nuestras mochilas alienígenas.

Milford Sound
El destino de fiordland, Milford Sound. Con nubes y niebla queda muy místico
Milford Sound
En Milford Sound hay cascadas a cascoporro
Milford Sound se abre
Comenzó nublado pero acabamos con solana
Focas en Milford
En Milford también hay focas
Milford con solazo
Milford Sound con solazo, tiene otro rollo

De vuelta ya de los fiordos, tomamos rumbo hacia los glaciares Fox y Franz Joseph, no sin antes parar decenas de veces a sacar las últimas fotografías de las impresionantes montañas y paisajes que nos íbamos encontrando por la SH94.

Carretera SH94 y Rocket
La carretera SH94 y Rocket
Camino de vuelta por la SH94
Las montañicas de Milford no son pequeñas precisamente

También tuvimos la suerte de establecer contacto con un ave muy conocida en la zona por ser el único loro que habita en alta montaña, el famoso Kea. Dicen que es un pájaro muy inteligente, pero demasiado acostumbrado a que los turistas le den de comer así que, si no lo haces, se enfada y es capaz de destrozarte el vehículo como chantaje. Pudimos comprobar que tal rumor era cierto, y tuvimos que salir corriendo para huir del pico destructivo del animal.

Kea pensativo
El kea parece inofensivo…
Kea en plena acción
Pero es muy vengativo!

Tristes por dejar atrás una de las zonas más bonitas de estas latitudes, pasamos brevemente por Queenstown, una ciudad dirigida al turismo juvenil y aventurero, vamos no muy dirigida a nosotros. Nos comimos en Fergburger la que dicen ser la mejor hamburguesa del mundo entero. Estaba buena, pero no sabemos si diríamos que es la mejor del mundo, la verdad. De todos modos, ya nos hemos dado cuenta de que los habitantes de Nueva Zelanda están muy orgullosos de su tierra y creen que todo lo que tienen es lo mejor del mundo.

Hamburguesa en Fergburger
Lo que queda de la supuesta mejor hamburguesa del mundo

 Y de Queenstown pasamos fugazmente por Wanaka, donde comimos, nos echamos delante del lago a relajarnos y disfrutamos de algunos rayos de sol. Pero a pesar de que nos habría gustado quedarnos a pasar unos días, teníamos que marcharnos, el tiempo se nos comenzaba a echar encima y nos quedaba mucha Tierra por recorrer.

Camino a Wanaka
Paisajes bonitos de camino a Wanaka
Lake Wanaka
Gaviotas posando en Lake Wanaka

1 comentario en “El maravilloso Milford Sound y sus malditas sandflies

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